domingo, 16 de septiembre de 2007

Estación 25: Ser débil

Es cuando me vuelvo débil que Él se hace fuerte en mi. Es cuando me vuelvo débil que Él encuentra rendijas por las que entrar en mi.
Es también cuando me vuelvo débil que el otro, sabiéndose fuerte, reúne el coraje para acercarse a mi, dejando un lugar a lo inesperado del encuentro con lo desconocido. Es cuando acojo este inesperado en mi vida que dejo que Él entre por sus caminos, sin obligarle a entrar por los míos. Es saliendo de mis seguridades, de mi rutina, de mi casa, de mi ciudad, de mi gente, que llamo a lo inesperado, que dejo abiertas puertas en mí.
Y allí entra en juego el confiar en Él.
Y entonces es cuando mi vida se llena de sabor y de momentos nunca imaginados.

Gracias, Señor, por este verano.


Cris


Fotos: comida caida del cielo en Citerna (Italia), la familia Pabon nos acoge en Gubbio (Italia), con Johan y Carlos la segunda semana en Taizé (Francia).
Clicar en la foto para ver mayor.

8 comentarios:

Cris Ruano dijo...

Endreçant l'habitació, acabo de trobar aquesta frase:

"Quan un es fa petit, deixa lloc als altres."

Això volia dir...

ReGiNa dijo...

Xapó, Cris! Totalment d'acord, malgrat mai ho havia vist així. Gràcies per la reflexió! Hi seguiré pensant.

Un petó i fins molt aviat. Demà ja seré per Barcelona...

Silveri Garrell dijo...

Caràm quin blog, ets la bloguera més jove que coneixo que veig que ha treballat més.

Cris Ruano dijo...

Regina: compartir sempre enriqueix, oi? Ens veurem per la Mercè?

Silveri garrell: Gràcies :)

Daniel Mercado dijo...

Ahora que leo tu post, caigo en cuenta, recuerdo, todos los momentos en que por parecer o creer que era fuerte, he perdido oportunidades de abrirme a los otros.

Cris Ruano dijo...

Daniel: muy cierto. Es mucho más difícil acercarse al otro cuando lo hacemos detrás de nuestras corazas o encima de un escalón.

Anónimo dijo...

Acabo de conèixer el teu interessant blog i t'agraeixo particularment el testimoni d'aquest "post".

Costa tant voler acceptar la debilitat... Sobretot als qui som joves en una cultura del “Ubermenschen”. A mi em costa acceptar que “sólo Dios basta”. Que amb Ell, tot és gràcia. Que sense Ell tot és misèria. Que sóc útil quan sóc dèbil i deixo actuar a Déu, perquè no em poso en primer lloc. Com Maria...

Cris Ruano dijo...

Miquel: gràcies pel teu comentari! Quan ens fem petits, tot un nou món s'obre davant nostre.