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A veces, saturado de encuentros personales, me detenía antes de llegar a un pueblo, y plantaba mi tienda para dormir. No deseaba seguir contando mi historia y responder a las trilladas preguntas:
¿Por qué viajas e bici, no es más cómodo en coche? ¿Por qué dejaste tu empleo?... Ya antes de salir de España tuve que hacerlo. La gente no es muy original con las preguntas. Todos quieren saber lo mismo. Mis respuestas refutaban su idea inicial de mi demencia y les abrían algunos interrogantes en su propia vida.
Kilómetros de sonrisas, de Álvaro Neil, biciclown
Hace unos días leí la historia de Jaume Sanllorente narrada por él mismo en Sonrisas de Bombay. Este mismo es el nombre de la organización que él ha impulsado para sacar adelante varios proyectos para las personas más pobres de Bombay después de dejar atrás una vida de periodista en Barcelona.
Podría haver devorado este libro, pero preferí saborear cada palabra y dejar que me fuera acariciando el paladar, la garganta... hasta llegar al corazón. Allí se han quedado las letras que tan hábilmente Jaume une para formar frases con un sentido común aplastante que no he podido evitar que me marcaran profundamente.
Ahora estoy leyendo uno de los dos relatos de Álvaro Neil, asturiano que hace más de seis años dejó su casa para recorrer mundo sobre su bicicleta dando rienda suelta a su mitad payasa. Ha pedaleado por América latina y África ofreciendo espectaculos gratis desde entonces y ahora está a las puertas de Asia. Se puede seguir su periplo a través de su página (www.biciclown.com).
Como él escribe,
Cris
Podría haver devorado este libro, pero preferí saborear cada palabra y dejar que me fuera acariciando el paladar, la garganta... hasta llegar al corazón. Allí se han quedado las letras que tan hábilmente Jaume une para formar frases con un sentido común aplastante que no he podido evitar que me marcaran profundamente.
Ahora estoy leyendo uno de los dos relatos de Álvaro Neil, asturiano que hace más de seis años dejó su casa para recorrer mundo sobre su bicicleta dando rienda suelta a su mitad payasa. Ha pedaleado por América latina y África ofreciendo espectaculos gratis desde entonces y ahora está a las puertas de Asia. Se puede seguir su periplo a través de su página (www.biciclown.com).
Como él escribe,
Los verdaderos sueños sólo tienen un motor: el corazón de quién los soñó.
Cris





2 comentarios:
¡Gracias, Cris!
Siempre tienes a mano sugerencias de las que queman en lo profundo.
Me las apunto todas.
¡Un beso grande!
Álex: las palabras agradables te acompañan a todas horas! Ya me dirás que te han parecido estas propuestas...
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